En mi oficina, para promover la puntualidad, se acordó que el último en llegar a la reunión semanal del Lunes deberá llevar a la próxima reunión con comida (donuts, empanadas, etc.) para todos.
Es así, que llevamos unas 5 reuniones tras este acuerdo y siento que atenta contra toda dieta o esfuerzo para mantener la línea, aunque ha cumplido con su objetivo de que todos lleguemos a la hora. Es así, que hace 3 semanas fui la última en entrar a la sala de reuniones (todos estabamos apurados y en fila para no ser el último) y siendo así, debí llevar yo algo para compartir en la reunión.
Como me gusta cocinar, y justo el domingo previo a la reunión de la oficina era una fecha familiar, y nos juntaríamos en familia (unas 40 o 50 personas), aproveche de cocinar para ambas reuniones e hice 4 pie de limones y un kucken de yogurth, de los cuales lleve uno de cada uno a la oficina.
De los invitados a las reuniones de los lunes (15 personas), fuimos unos 10 ese lunes y cada kuchen era para 12. Como siempre comimos de más y me comprometí a enviar las recetas - cosa que aun no he hecho.
Sé que ha sido exitosa la forma de promover la puntualidad, pero creo que con tanta azúcar nos cuesta concentrarnos.También está el problema de que se ha convertido en una escalada, ya que los que siguen ya no saben que llevar para superar la vara impuesta por la reunión anterior.
Como sea, aprovecharé de escribir las recetas (aunque suelo cocinar al ojo y en grandes cantidades).
Espero seguir siendo puntual. :)
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