Pie de Limón:
Masa:
(para unos 4 o 5 kuchenes o pie de limón de unos 22 cm de diámetro)
- 1 Kg de harina sin polvos de hornear
- 5 cucharaditas de polvos de hornear
- 5 huevos extra grandes
- 250 grs. de mantequilla
- 3 3/4 taza azúcar
Relleno:
- 1 tarro de leche condensada
- 1 tacita de café de jugo de limón
- 2 yemas de huevo (huevos extra grandes)
Merengue: (para 4 pie de limón)
- 11 claras de huevo (huevos extra grandes)
- 500 grs. de azúcar flor o impalpable
Preparación de la masa:
- Se baten las claras y luego se agregan las yemas.
- Se mezcla el azúcar con la mantequilla derretida.
- Se une los huevos batidos con la mantequilla batida y el azúcar.
- se agrega la harina con los polvos de hornear.
esta mezcla se lleva horno medio por unos 15 minutos hasta que esté cocinada.
Preparación del relleno:
- Se mezcla la leche condensada con las 2 yemas de huevo, una evz que esté homogéneo se le agrega el jugo de limón y se mezcla.
Preparación del merengue:
- Se baten las claras a punto de nieve y se le agrega el azúcar flor y se bate hasta que esté homogéneo.
Finalización:
sobre la masa cocinada se coloca el relleno y sobre este el merengue, se lleva a horno hasta que se dore levemente el merengue.
Se deja enfriar y se sirve.
jueves, 4 de agosto de 2011
Receta de Kuchen de yogurth
Receta de Kuchen de yogurth
Masa:
(puede ocuparse la masa del pie de limón o bien una base de galletas)
Masa de pie de limón:
para unos 4 o 5 kuchenes o pie de limón de unos 22 cm de diámetro)
- 1 Kg de harina sin polvos de hornear
- 5 cucharaditas de polvos de hornear
- 5 huevos extra grandes
- 250 grs. de mantequilla
- 3 3/4 taza azúcar
Base de galletas:
- 1 1/2 paquetes de galletas de mantequilla
- 1 cucharada de mantequilla
Preparación de la base de galletas:
- Se muelen las galletas, se mezclan con la mantequilla derretida y se colocan en la base del molde para el kucken.
- Se lleva a horno a temperatura media y se deja unos 5 minutos hasta que se dore.
Ingredientes relleno y capa superior del kucken.
- 4 yogurth natural soprole
- 1 tarro de leche condensada
- 1 mermelada de frambuesa de 250 grs.
Relleno:
4 yogurth natural soprole
1 tarro de leche condensada
Preparación del relleno:
Se mezclan los yogurth con la leche condensada
Preparación:
Una vez lista la masa (horneada si es la de kuchen o de galletas) se coloca sobre esta la mezcla del yogurth con la lache condensada y se lleva a horno fuerte por unos 10 minutos, hasta que se vean burbujas en las orillas del kuchen. Luego se saca este del horno, se coloca una capa de mermelada de frambuesa y se lleva a horno por otros 5 a 10 minutos, para que se deshidrate la mermelada.
Se deja enfriar y se sirve.
Masa:
(puede ocuparse la masa del pie de limón o bien una base de galletas)
Masa de pie de limón:
para unos 4 o 5 kuchenes o pie de limón de unos 22 cm de diámetro)
- 1 Kg de harina sin polvos de hornear
- 5 cucharaditas de polvos de hornear
- 5 huevos extra grandes
- 250 grs. de mantequilla
- 3 3/4 taza azúcar
Base de galletas:
- 1 1/2 paquetes de galletas de mantequilla
- 1 cucharada de mantequilla
Preparación de la base de galletas:
- Se muelen las galletas, se mezclan con la mantequilla derretida y se colocan en la base del molde para el kucken.
- Se lleva a horno a temperatura media y se deja unos 5 minutos hasta que se dore.
Ingredientes relleno y capa superior del kucken.
- 4 yogurth natural soprole
- 1 tarro de leche condensada
- 1 mermelada de frambuesa de 250 grs.
Relleno:
4 yogurth natural soprole
1 tarro de leche condensada
Preparación del relleno:
Se mezclan los yogurth con la leche condensada
Preparación:
Una vez lista la masa (horneada si es la de kuchen o de galletas) se coloca sobre esta la mezcla del yogurth con la lache condensada y se lleva a horno fuerte por unos 10 minutos, hasta que se vean burbujas en las orillas del kuchen. Luego se saca este del horno, se coloca una capa de mermelada de frambuesa y se lleva a horno por otros 5 a 10 minutos, para que se deshidrate la mermelada.
Se deja enfriar y se sirve.
jueves, 21 de julio de 2011
Una forma de promover la puntualidad que engorda
En mi oficina, para promover la puntualidad, se acordó que el último en llegar a la reunión semanal del Lunes deberá llevar a la próxima reunión con comida (donuts, empanadas, etc.) para todos.
Es así, que llevamos unas 5 reuniones tras este acuerdo y siento que atenta contra toda dieta o esfuerzo para mantener la línea, aunque ha cumplido con su objetivo de que todos lleguemos a la hora. Es así, que hace 3 semanas fui la última en entrar a la sala de reuniones (todos estabamos apurados y en fila para no ser el último) y siendo así, debí llevar yo algo para compartir en la reunión.
Como me gusta cocinar, y justo el domingo previo a la reunión de la oficina era una fecha familiar, y nos juntaríamos en familia (unas 40 o 50 personas), aproveche de cocinar para ambas reuniones e hice 4 pie de limones y un kucken de yogurth, de los cuales lleve uno de cada uno a la oficina.
De los invitados a las reuniones de los lunes (15 personas), fuimos unos 10 ese lunes y cada kuchen era para 12. Como siempre comimos de más y me comprometí a enviar las recetas - cosa que aun no he hecho.
Sé que ha sido exitosa la forma de promover la puntualidad, pero creo que con tanta azúcar nos cuesta concentrarnos.También está el problema de que se ha convertido en una escalada, ya que los que siguen ya no saben que llevar para superar la vara impuesta por la reunión anterior.
Como sea, aprovecharé de escribir las recetas (aunque suelo cocinar al ojo y en grandes cantidades).
Espero seguir siendo puntual. :)
Es así, que llevamos unas 5 reuniones tras este acuerdo y siento que atenta contra toda dieta o esfuerzo para mantener la línea, aunque ha cumplido con su objetivo de que todos lleguemos a la hora. Es así, que hace 3 semanas fui la última en entrar a la sala de reuniones (todos estabamos apurados y en fila para no ser el último) y siendo así, debí llevar yo algo para compartir en la reunión.
Como me gusta cocinar, y justo el domingo previo a la reunión de la oficina era una fecha familiar, y nos juntaríamos en familia (unas 40 o 50 personas), aproveche de cocinar para ambas reuniones e hice 4 pie de limones y un kucken de yogurth, de los cuales lleve uno de cada uno a la oficina.
De los invitados a las reuniones de los lunes (15 personas), fuimos unos 10 ese lunes y cada kuchen era para 12. Como siempre comimos de más y me comprometí a enviar las recetas - cosa que aun no he hecho.
Sé que ha sido exitosa la forma de promover la puntualidad, pero creo que con tanta azúcar nos cuesta concentrarnos.También está el problema de que se ha convertido en una escalada, ya que los que siguen ya no saben que llevar para superar la vara impuesta por la reunión anterior.
Como sea, aprovecharé de escribir las recetas (aunque suelo cocinar al ojo y en grandes cantidades).
Espero seguir siendo puntual. :)
Valorar el esfuerzo
Vivo apurada.
Tratando de compatibilizar mi tiempo y prioridades, en un mundo que siento que nos absorve y nos obliga a perder nuestra identidad.
Dentro de todo esto me permito y me obligo a generar tiempo para compartir con mi familia, con mis amigos y, de vez en cuando conmigo misma.
Siento que hoy no se valora el esfuerzo requerido para hacer las cosas y se quiere todo rápido, fácil y ahora. Quizás si todo terminara allí no estaría tan mal, pero creo que existe la tendencia a despreciar aquello que requirió esfuerzo y dedicación.
Me propongo que valoraremos más el esfuerzo de algo bien hecho, de “hacer las cosas con amor”, de “amar lo que se hace”, y disfrutaremos entonces de los resultados de nuestro esfuerzo.
Es así que surge esta idea, de un momento dedicado a mí, a mis amigos y a aquellos que rescaten algo de todo esto.
Hoy me planteo rescatar parte de mis tradiciones familiares, como son: la cocina, la repostería, el bordado, el patchwork, los muñecos de tela, etc.
Tratando de compatibilizar mi tiempo y prioridades, en un mundo que siento que nos absorve y nos obliga a perder nuestra identidad.
Dentro de todo esto me permito y me obligo a generar tiempo para compartir con mi familia, con mis amigos y, de vez en cuando conmigo misma.
Siento que hoy no se valora el esfuerzo requerido para hacer las cosas y se quiere todo rápido, fácil y ahora. Quizás si todo terminara allí no estaría tan mal, pero creo que existe la tendencia a despreciar aquello que requirió esfuerzo y dedicación.
Me propongo que valoraremos más el esfuerzo de algo bien hecho, de “hacer las cosas con amor”, de “amar lo que se hace”, y disfrutaremos entonces de los resultados de nuestro esfuerzo.
Es así que surge esta idea, de un momento dedicado a mí, a mis amigos y a aquellos que rescaten algo de todo esto.
Hoy me planteo rescatar parte de mis tradiciones familiares, como son: la cocina, la repostería, el bordado, el patchwork, los muñecos de tela, etc.
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